El Gobierno quiere incentivar que los argentinos saquen los dólares que tienen guardados “debajo del colchón“ y los inyecten en la economía. Luego de ocho meses de espera, finalmente se reglamentó esta semana el Régimen Simplificado de Ganancias, una iniciativa que opera como una suerte de “blanqueo” del dinero informal, ya que blinda a los contribuyentes de los controles sobre los gastos personales y las variaciones patrimoniales.
”La Ley de Inocencia Fiscal viene a poner las cosas en su lugar y le devuelve la libertad a los argentinos de usar su dinero sin darle explicaciones a nadie”, afirmaron este lunes desde la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Anunciado a finales de mayo del año pasado, los contribuyentes podrán adherirse voluntariamente al Régimen Simplificado de Ganancias y, si se paga el impuesto en término o se accede a un plan de facilidades de pago, tendrán un efecto liberatorio.
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“Una vez que se paga la cuota de la Declaración Jurada, inmediatamente nace el tapón fiscal hacia atrás. Ese es el efecto del blanqueo, porque significa que el organismo fiscal no podrá fiscalizar ni determinar ninguna diferencia en el impuesto aunque el contribuyente haya tenido algún pecado en los años anteriores. Dentro de los beneficios, se podrán usar los dólares del colchón sin consecuencias. Si se compra una casa, un auto, si se viaja el exterior, no aplica la presunción de la ley de procedimiento de incremento de patrimonio no justificado”, remarcó César Litvin, CEO de Lisicki, Litvin & Abelovich.
Para adherirse a este régimen, se deberá ingresar con la clave fiscal en el sitio de ARCA, ir a la sección de “Sistema registral” y luego a “Ganancias PH simplificada”. Los únicos requisitos son tener ingresos totales de hasta $1000 millones anuales, un patrimonio total de hasta $10.000 millones y no revestir la condición de Gran Contribuyente Nacional.
Con este sistema, ARCA pondrá a disposición una Declaración Jurada Simplificada precargada, que el contribuyente podrá revisar, aceptar y pagarla; o, por el contrario, rectificarla e ingresar el importe que crea correcto con su debida justificación. La novedad es que el fisco solo controlará los ingresos y las deducciones admitidas. Incluso si se compra un inmueble o un yate, las variaciones patrimoniales no se usarán para tratar de determinar si es consistente el nivel de ingresos facturados por una persona con ese nivel de gastos.
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De esta manera, los argentinos podrán usar los dólares y pesos que tienen en la informalidad sin que ARCA los ponga bajo la lupa, siempre y cuando se adhieran a este régimen. Se activa el efecto liberatorio y no podrá revisar ese año ni los anteriores, a menos que se detecte una discrepancia significativa mayor al 15% o el uso de facturas apócrifas.
Para Fernanda Laiún, socia de LFS Tax, el régimen es conveniente para casi todos los contribuyentes, aunque es más tentador para aquellos que tienen dólares ahorrados por actividades lícitas y que no fueron declarados. Por ejemplo, si en el año 2025 se declararon correctamente los ingresos, se descontó Ganancias como era debido y no se usaron facturas falsas, el fisco tampoco podrá revisar los dos años anteriores.
“Si un contribuyente se compra una casa con plata que no tenía declarada, nadie se lo va a mirar. Tampoco se tiene que poner dentro de la declaración jurada, porque uno se da cuenta si alguien usa cosas que no estaban en su patrimonio declarado. Entonces, es especialmente conveniente para el que tenga fondos, dinero ahorrado o bienes que no fueron declarados por el motivo que sea y los quiere poner dentro del sistema. Esto implica entrarlos al sistema por las vías bancarizadas, a través de inversiones o en efectivo si es un inmueble”, explicó.
Un análisis diferente tendrán que hacer los monotributistas. Según resaltó Litvin, en este caso se dejará de pagar la cuota unificada que contempla el pago de Ganancias, de IVA y de seguridad social para pasar a hacerlo por separado. Además, mencionó que un profesional, como un médico, abogado u otro profesional independiente, puede “perder mercado” porque al facturar al consumidor final no podrá descontarse el IVA y los costos a cobrar tendrán que ser mayores.
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“Si se factura a responsables inscriptos, el IVA pasa a ser neutro. Pero se tiene que evaluar el caso del monotributista, porque cuando se sale de este régimen no solo significa un golpe al bolsillo, sino que tampoco se podrá volver por los próximos tres años. Es una decisión importante. Pero sin dudas, los que están en condiciones de incorporarse porque están dentro del Régimen de Ganancias y pueden adherirse, es conveniente hacerlo”, agregó.
Alejandra Sarni, socia de Impuestos de BDO en la Argentina, coincidió en que el régimen es atractivo para los contribuyentes inscriptos en Ganancias. En los hechos, mencionó que es “una suerte de blanqueo permanente” del stock de los bienes que no fueron exteriorizados, similar al blanqueo fiscal que se hizo a finales de 2024.
Dolares en el colchón: ¿Una oportunidad real o una ilusión transitoria?“La fragilidad del régimen no se encuentra tanto en su arquitectura normativa a nivel nacional, sino en el desacople o la incertidumbre que puede haber con las fiscalizaciones que hagan las provincias. Si un contribuyente opta por ingresar al régimen simplificado, que apunta a tener una eficacia práctica, operativa y concreta en el ámbito nacional, la pregunta es si las provincias van a acompañar o si se puede convertir en un factor de riesgo futuro en el impuesto sobre los Ingresos Brutos”, sumó.
Sin embargo, desde el Gobierno lanzaron un intercambio de información para que se adhieran las provincias, con el objetivo de garantizar las condiciones establecidas en el nuevo régimen simplificado de Ganancias, y así preservar la información de los consumos personales y el incremento patrimonial de los consumidores en cada una de las 24 jurisdicciones. Aquellas que no se sumen, perderán el acceso a la información de facturación de personas o empresas.


