Rusia tomará medidas técnico-militares en respuesta a la militarización de Groenlandia, advirtió este miércoles 11 de febrero el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.
“Por supuesto, si Groenlandia se militariza y se crean allí capacidades militares dirigidas contra Rusia, tomaremos las contramedidas apropiadas, incluidas las técnico-militares”, señaló el jefe de la diplomacia rusa al intervenir ante el Parlamento.
Agregó al mismo tiempo que Moscú parte de la premisa de que el problema de Groenlandia “no concierne directamente” a Rusia.
“Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia deben resolver esto por sí mismos, teniendo en cuenta, por supuesto, la opinión de los residentes de la isla más grande, a quienes el gobierno de Copenhague ha tratado con bastante dureza durante muchos años y décadas”, aseveró.
La postura rusa, subrayó, es que “el Ártico debe seguir siendo una zona de paz y cooperación”.
Los altos funcionarios rusos se han abstenido hasta ahora de criticar abiertamente la posible anexión de Groenlandia e incluso han puesto en duda de que la isla sea parte de Dinamarca, con la esperanza de que Washington reconozca las conquistas territoriales rusas en Ucrania.
El presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró en su momento que los planes de la actual Administración estadounidense de “anexionarse” Groenlandia no son “una ocurrencia disparatada” del actual inquilino de la Casa Blanca, sino que tienen “raíces históricas”.
A la vez, Rusia se ha pronunciado categóricamente en contra de la militarización de la isla ártica.
Los eurodiputados a cargo del pacto comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos acordaron este miércoles una cláusula para suspenderlo si el presidente estadounidense, Donald Trump, introduce nuevos aranceles a países europeos o amenaza la integridad territorial del bloque comunitario, como ocurrió durante la crisis de Groenlandia.
De esta forma, se pusieron de acuerdo para avanzar en la ratificación del pacto, al que también quieren añadirle una cláusula de extinción en marzo de 2028 y un plazo de seis meses para evaluar las medidas que adopte Washington para reducir aranceles a derivados de acero y aluminio.
Esto significa que el acuerdo UE-EU, cerrado en el verano de 2025 para evitar la escalada arancelaria entre ambos, podrá votarse en la comisión de Comercio del Parlamento Europeo el próximo 24 de febrero y en el pleno de la Eurocámara en marzo para posteriormente negociar el diseño final con los países de la Unión Europea.
