La confianza de los inversionistas alemanes se desplomó a su nivel más bajo en casi un año, ya que la guerra en Medio Oriente está sacudiendo los nervios de los mercados en la mayor economía de Europa, según una encuesta del ZEW publicada ayer.
La confianza de los inversionistas respecto al futuro de la economía alemana cayó 58.8 puntos en marzo y se sitúa ahora en -0.5 puntos, según la encuesta, lo que la deja en su nivel más bajo desde que el presidente de Estados Unidos (EU), Donald Trump, impuso por primera vez aranceles globales de gran alcance en abril del 2025.
“El índice ZEW se ha desplomado”, afirmó el director del ZEW, Achum Wambach, quien añadió que los elevados precios de la energía amenazan con descarrilar la frágil recuperación de Alemania.
“El alcance de estos efectos depende de la duración y la intensidad del conflicto. Sin embargo, los expertos en mercados financieros se muestran escépticos respecto a que el conflicto llegue a un rápido final”.
Los precios del petróleo y del gas natural se han disparado desde finales del mes pasado, cuando EU e Israel atacaron Irán, mataron a su líder supremo y sumieron a Medio Oriente en la guerra.
Irán ha declarado el estrecho de Ormuz, una ruta marítima vital por la que normalmente transita alrededor de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas, cerrado al tráfico marítimo de los países que considera aliados de EU e Israel.
Trump ha pedido a los aliados de EU y a los compradores de petróleo iraní que ayuden a reabrir el estrecho, advirtiendo que de no hacerlo sería “muy perjudicial” para el futuro de la alianza de la OTAN, pero hasta ahora ha recibido una respuesta fría.
Alrededor de 80% de los encuestados espera presiones inflacionistas en Alemania y en la zona euro, según el ZEW.
Alemania cuenta con una serie de sectores que requieren mucha energía para su actividad, como el siderúrgico, el cementero y el químico, que se verían muy afectados por los elevados costos de la electricidad.


