En diciembre de 2025, el gigante tecnológico Meta obtuvo una patente que parece extraída de un guion de ciencia ficción. El concepto central es un modelo de lenguaje avanzado (IA) capaz de simular la actividad de un usuario inactivo . Ya sea que te hayas tomado un respiro prolongado de las pantallas o que hayas fallecido, la plataforma podría utilizar tus "me gusta", comentarios y publicaciones pasadas para seguir interactuando con tus amigos, e incluso simular videollamadas utilizando tu voz y rostro.
Para Andrew Bosworth, director de tecnología de Meta y uno de los principales impulsores de la iniciativa, la inactividad de una cuenta es vista simplemente como un "problema de interacción". Sin embargo, para la comunidad de psicólogos y sociólogos, esto representa un cambio radical y potencialmente peligroso en la forma en que los seres humanos procesamos la pérdida y el duelo.
La patente describe un sistema que no se limita a archivar fotos antiguas, sino que revitaliza el contenido para que la plataforma no pierda tráfico. El sistema analiza el historial de comportamiento del usuario para responder a otros de manera autónoma. Expertas como la ciberpsicóloga Elaine Kasket sugieren que Meta está tratando la muerte no como un proceso humano sagrado, sino como un obstáculo para el engagement.
Sociólogos de renombre, como Sherry Turkle, advierten que esta tecnología podría "interrumpir el cierre" emocional necesario para quienes atraviesan una pérdida. Históricamente, la humanidad ha utilizado la fotografía o las grabaciones para capturar un momento estático del pasado; Meta propone, en cambio, negar la muerte para participar en una "vida de fantasía perpetua".
La posibilidad de chatear con una versión artificial de un ser querido podría impedir que los dolientes crezcan y sanen, manteniéndolos atrapados en una relación con un algoritmo que imita gestos pero carece de alma.
Hasta hace poco, Facebook e Instagram ofrecían la opción de "memorializar" cuentas, añadiendo la etiqueta "Recordando" y bloqueando el acceso para preservar la memoria del difunto. Sin embargo, la nueva visión corporativa apunta a que la sesión nunca se cierre realmente. Microsoft ya había explorado patentes similares en 2017, pero en su momento las calificó de "perturbadoras".

