Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI)completaron una nuevo ataque contra infraestructura militar del régimen iraní en Teherán y otras regiones del centro de Irán. Más de 80 aviones de combate, bajo la coordinación de la Dirección de Inteligencia israelí, participaron en la operación, lanzando unas 230 municiones sobre objetivos militares clave.
Entre los blancos atacados se encuentra la Universidad Militar Central de la Guardia Revolucionaria (Imán Husein), utilizada como recurso de emergencia y centro de concentración para el ejército ideológico iraní en el marco de la Operación “Am Kalavi” de 2025. Según fuentes militares, la universidad cumple funciones logísticas tanto en situaciones cotidianas como en emergencias.
Las FDI informaron que también se alcanzó un almacén de la unidad de misiles, que incluye búnkeres e infraestructura de lanzamiento orientados hacia Israel, y un sitio subterráneo destinado al almacenamiento y fabricación de misiles balísticos, donde operaban cientos de soldados iraníes. El lugar contaba con búnkeres y cuarteles militares para personal del régimen.
Adicionalmente, se atacaron sitios de lanzamiento de misiles identificados en diversas zonas del oeste y centro de Irán, con el objetivo de reducir la capacidad de disparo contra territorio israelí. El operativo formó parte de un esfuerzo sostenido para debilitar tanto las capacidades ofensivas como defensivas del régimen iraní, así como para afectar su infraestructura de producción de misiles balísticos, señaló el comunicado emitido por el Ejército de Israel vía X.
La campaña de bombardeos lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero desencadenó represalias iraníes contra aliados estadounidenses en toda la región. El presidente Donald Trump afirmó el viernes que solo una rendición “incondicional” de Irán pondrá fin al conflicto.
En la madrugada del sábado, se activaron alertas de ataques aéreos y se registraron explosiones en Jerusalén, así como en ciudades del Golfo como Dubái, Manama y áreas cercanas a Riad, donde Arabia Saudita interceptó un misil balístico dirigido a una base aérea con presencia de tropas estadounidenses.
La escalada del conflicto ha tenido repercusiones en Líbano, Chipre, Turquía, Azerbaiyán y alcanzó incluso Sri Lanka, donde fuerzas estadounidenses hundieron un buque de guerra iraní con un torpedo.
El presidente ruso, Vladimir Putin, expresó el viernes su apoyo a un alto el fuego “inmediato” en Irán durante una conversación telefónica con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, según informó el Kremlin.
En contraposicón, Trump rechazó cualquier posibilidad de diálogo con Teherán y reiteró en Truth Social que “no habrá acuerdo con Irán excepto la rendición incondicional”. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, explicó que cuando el presidente considere que el régimen iraní ya no representa una amenaza para Estados Unidos y se logren los objetivos de la operación, “Irán estará esencialmente en una posición de rendición incondicional, ya sea que lo digan ellos mismos o no”.
El mandatario republicano prometió que Estados Unidos ayudaría a reconstruir la economía iraní si Teherán designa a un sucesor “aceptable” para el fallecido líder supremo, el ayatollah Ali Khamenei, abatido el fin de semana anterior.
A si vez, funcionarios estadounidenses han intentado aclarar las dudas sobre la disponibilidad de municiones de defensa aérea y otros arsenales, mientras el Comando Central de Estados Unidos reportó que más de 3.000 objetivos iraníes fueron atacados durante la última semana.

