Pablo Ruiz Picasso (1881–1973) fue un pintor, escultor y uno de los artistas más
influyentes del siglo XX, nacido en Málaga, España. Desde muy joven mostró un talento
excepcional para el arte, impulsado por la formación que recibió de su padre, quien
también era pintor. A lo largo de su trayectoria pasó por diversas etapas artísticas,
como el Periodo Azul, el Periodo Rosa y, posteriormente, la creación del cubismo junto
a Georges Braque, movimiento que revolucionó la forma de representar la realidad en
el arte.
No se limitó a un solo estilo, sino que exploró múltiples técnicas y disciplinas, dejando
una producción artística inmensa y diversa. Obras como Guernica reflejan no solo su
maestría técnica, sino también su compromiso con los acontecimientos históricos y
sociales de su tiempo, convirtiendo el arte en una poderosa forma de expresión y
denuncia.
A pesar de su éxito, Picasso enfrentó conflictos personales y emocionales a lo largo de
su vida, así como la inestabilidad provocada por guerras y exilios. Su vida estuvo
marcada por relaciones complejas y una intensa personalidad, lo que influyó
profundamente en su obra.
Entre sus obras más importantes se encuentran Les Demoiselles d’Avignon, considerada
el inicio del cubismo por su uso de formas geométricas y su ruptura con la perspectiva
clásica; Guernica, inspirada en el bombardeo de la ciudad española durante la Guerra
Civil, que expresa el dolor y la violencia de la guerra; El viejo guitarrista ciego, que
refleja la tristeza y pobreza del Periodo Azul; y La mujer que llora, una obra cargada de
emoción que simboliza el sufrimiento humano. Estas piezas muestran cómo Picasso
transformó sus experiencias personales y el contexto histórico en arte innovador.
Gracias a su espíritu inconforme, su valentía para experimentar y su enorme producción
artística, Picasso es considerado un genio y uno de los artistas más reconocidos y
admirados de la historia del arte.

