Patricia Bullrich afirmó este martes que existe un “acuerdo” para tratar mañana en el Senado el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno. Según la ministra de Seguridad, la iniciativa cuenta con el respaldo de 44 senadores, entre el bloque de La Libertad Avanza y sectores de la oposición dialoguista.
Para Bullrich, se trata de “la primera ley laboral de la democracia para hacer un cambio estratégico en las relaciones laborales”. La funcionaria defendió la iniciativa en una conferencia de prensa, en la que sostuvo que el texto incluye 28 modificaciones consensuadas y que el dictamen “ha llegado a buen puerto después de meses de trabajo”.
De acuerdo a lo expresado por la ministra, el proyecto cuenta hasta ahora con el aval de la UCR, el PRO y partidos provinciales, claves para que el oficialismo pueda reunir la mayoría necesaria en la Cámara alta.
La reforma será debatida a partir de mañana al mediodía en un contexto de fuerte movilización sindical, con una protesta convocada por la CGT y organizaciones sociales en rechazo a los cambios propuestos en la legislación laboral.
Bullrich destacó especialmente uno de los ejes centrales del proyecto: el intento de poner fin a lo que el Gobierno denomina “la industria del juicio”. “Este capítulo marca qué puede judicializarse y qué no. Se ha llegado a deformaciones tan grandes, que un juicio de 3 millones de pesos termina en 300 millones de pesos. Hemos establecido una serie de sistemas de protección para que no haya industria del juicio”, afirmó.
El anuncio se realizó luego de la quinta reunión del año de la mesa política del Gobierno, donde —según fuentes oficiales— el ala política logró imponer una lógica pragmática frente a los sectores más duros: priorizar la aprobación de una ley antes que arriesgarse a un nuevo revés parlamentario.
Durante la conferencia, Bullrich evitó referirse al punto que mayor resistencia generó entre los gobernadores a la hora de garantizar su apoyo al oficialismo: la rebaja del impuesto a las Ganancias para empresas, un tema sensible por su impacto directo en la coparticipación federal.
Presionado por los gobernadores, Milei aceptaría postergar los cambios en Ganancias para salvar su reforma laboral
Con información de NA

