Obtener la green card por matrimonio es uno de los caminos más utilizados para acceder a la residencia permanente legal en Estados Unidos. Sin embargo, el tiempo total del proceso no es uniforme y depende de múltiples factores, entre ellos si el solicitante se encuentra dentro o fuera del país norteamericano o si el cónyuge es ciudadano estadounidense.
Para 2026, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (Uscis, por sus siglas en inglés) utiliza como referencia los tiempos medianos de procesamiento acumulados hasta el final del año fiscal 2025, que muestran duraciones entre los cuatro y los 14 meses.
Con base en esas cifras, es posible estimar cuánto tarda cada fase del trámite de residencia por matrimonio y cuáles son los pasos que suelen marcar la duración total del proceso, desde la presentación inicial hasta la entrega de la green card.
El primer paso formal para comenzar con la solicitud es la Petición de Familiar Extranjero, que se presenta mediante el formulario I-130. Este documento tiene como objetivo demostrar ante la agencia federal que existe un vínculo matrimonial válido entre el ciudadano o residente permanente y la persona que solicita la residencia permanente.
El tiempo estimado por el Uscis para resolver este tipo de peticiones fue de aproximadamente 14 meses. Este periodo refleja el plazo en el que se completó la mitad de los casos procesados durante el año fiscal de 2025 y sirve como referencia para quienes inician la solicitud en 2026.
Entre las duraciones de los trámites también se encuentran:
Más allá de las duraciones, el proceso exige cumplir una serie de condiciones de elegibilidad. Según el sitio web oficial del Uscis, el requisito central es la existencia de un matrimonio legalmente válido con un ciudadano estadounidense o con un residente permanente legal. En el primer caso, la relación se considera prioritaria dentro del sistema migratorio.
También es indispensable contar con una petición familiar válida, ya sea aprobada o pendiente, según la etapa. Además, el solicitante debe ser admisible bajo la ley migratoria, lo que implica no tener impedimentos legales para ingresar o permanecer en EE.UU., o bien ser elegible para una exención.
Cuando el trámite se realiza dentro del país norteamericano, generalmente se requiere que la persona haya sido inspeccionada y admitida o que haya recibido un permiso de permanencia temporal. Este punto es clave para poder presentar el ajuste de estatus.
Uno de los aspectos más relevantes del proceso es demostrar que el matrimonio es auténtico y no se celebró con fines migratorios. El Uscis solicita evidencia que refleje una vida en común y una relación real entre los cónyuges.
Entre los documentos más utilizados se encuentran contratos de arrendamiento o hipotecas a nombre de ambos, cuentas bancarias conjuntas, pólizas de seguros compartidas y registros financieros combinados. También se pueden presentar actas de nacimiento de hijos en común y declaraciones juradas de personas que conozcan la relación.
En cuanto a los formularios, además del I-130 y el I-485, quienes ajustan estatus dentro de EE.UU. suelen presentar el I-864 de patrocinio económico, el I-693 de examen médico y copias de documentos de identidad y viaje. En el procesamiento consular, el énfasis está en la documentación civil y la entrevista en el consulado.
El proceso de obtener la green card por matrimonio implica el pago de varias tarifas oficiales. Según la tabla de costos vigente desde febrero de 2026, los montos varían según el formulario y la forma de presentación:
Es importante tener en cuenta que el Uscis ya no acepta cheques tradicionales para solicitudes enviadas por correo y que un pago incorrecto puede provocar el rechazo automático del expediente.
