“Yo no soy un tipo pro aranceles, pero si hay comercio injusto, si China está subsidiando los autos, las baterías y esas cosas, cuando intentes competir te vas “Yo no soy un tipo pro aranceles, pero si hay comercio injusto, si China está subsidiando los autos, las baterías y esas cosas, cuando intentes competir te vas

Es industrial, votó a Milei y celebra que baje el acero, pero pide no traer “basura” desde China

2026/01/27 17:00

“Yo no soy un tipo pro aranceles, pero si hay comercio injusto, si China está subsidiando los autos, las baterías y esas cosas, cuando intentes competir te vas a hundir a causa de esos subsidios. Hay que encontrar la manera de contraatacarlos, siempre y cuando haya una razón”.

La definición la dio la semana pasada Jamie Dimon, el CEO global del banco JP Morgan durante su participación en una entrevista pública con una editora de The Economist en el Foro Económico Mundial de Davos, donde estuvo el presidente Javier Milei y dio un discurso que arrancó con la frase “Maquiavelo ha muerto”, antes de defender la apertura comercial también en una entrevista con la agencia de noticias Bloomberg.

El presidente Javier Milei se reunió con Jamie Dimon, CEO global de JP Morgan Chase, previo a las elecciones legislativas.

Aunque a miles de kilómetros de distancia y con un grado de influencia menor, claro está, bien podría ser el punto de vista que comparte parte de la industria metalúrgica en la Argentina, en momentos de discusión muy caliente del tema de la apertura industrial y la competitividad de la producción nacional.

Ni regalados a la competencia china ni entregados a precios exorbitantes del acero fabricado en la Argentina. Al menos ése parece ser el punto en el cual se para uno de los principales jugadores de la provisión de estructuras metálicas en la Argentina en pleno cruce entre el gobierno nacional con el holding siderúrgico Techint por el abastecimiento de insumos para el sector energético.

“Estamos compitiendo hace varios años con chinos y coreanos, le vendemos a mineras como Gangfeng, Exar y a varias compañías más. Tenemos una planta que produce 9000 toneladas al año y estamos recontra armados con 200 colaboradores para competir”, asegura Edgardo Padinger, ingeniero y presidente de Ferma, una de las principales compañías productoras de estructuras metálicas de la Argentina.

“Tendríamos que tener razonabilidad con los precios de la materia prima, tendríamos que tener la chapa a precios más razonables y podríamos competir”, asegura el empresario, que a su vez señala que pueden hacerle frente a los chinos porque ellos tienen el costo del flete mientras que la oferta local puede trabajar just in time, “a medida que van saliendo los planos”.

“Sobre todo en estructuras complejas. Esto no son galpones, son edificios muy complejos. Hay profesionales de ingeniería internacional dando vueltas. Son estructuras bien bravas, hace 60 años que trabajamos como empresa y llevamos 20 dedicados a la minería”, advierte el empresario, como quien se siente tocado en sus fibras más íntimas.

Así, en una primera instancia, Padinger pareciera darle la razón a Federico Sturzenegger, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado que ayer posteó en X sobre la licitación en la que un grupo de empresas energéticas adjudicó a un consorcio de origen indio la provisión de tubos para un programa de exportación de gas natural licuado, en un contrato de unos u$s 200 millones en el que perdió Tenris, de justamente el grupo Techint.

“No proveerse de insumos más baratos sería un mal negocio para las empresas y para el país. Si queremos ser competitivos no podemos imponer ineficiencias laborales (¡hola modernización laboral!), ni sobrecostos en los insumos. Si lo permitimos nunca quebraremos nuestras décadas de estancamiento”, escribió el funcionario.

Sin embargo, el presidente de Ferma, la compañía con sede en Esperanza, Santa Fe, matiza en este punto cualquier generalidad cuando se trata de competir con jugadores del gigante asiático. “Habría que ver un poquito el dumping que podría haber venido de China, porque la usina siderúrgica china no paga la energía eléctrica, hay que ver si no hay dumping y hay que ver la calidad del producto”, avisa.

- ¿Hace falta protección industrial en este caso?

- No digo que haga falta una política proteccionista. En nuestra empresa, los pibes y yo mismo lo hemos votado a Milei, pero tampoco hay que entregarse a cualquier basura que venga del exterior.

- Por otro lado, ¿el contexto macroeconómico los ayuda para competir?

- Hay un tema que no se habla mucho pero todos lo sabemos: con un dólar clavado y una tasa de interés del 40% para un descubierto, con China o sin China terminamos con el mismo problema. Por eso hay recesión en la Argentina. Donde te descalzaste un poquito te matan con los intereses.

Continúa el posteo de Sturzenegger: “Vaca Muerta va a representar oportunidades increíbles en los próximos años. Habrá negocios, empleo y riqueza para crear para todos. Pero para ello hay que mirar con sentido estratégico. Pensar a largo plazo. Y en ese contexto lo más importante es respetar los contratos y las reglas de juego. Algo que le ha costado horrores a Argentina donde parece prevalecer el corto plazo aun si implica resignar todo el futuro. Es mucho más negocio para todos (incluso para @GrupoTechint aunque hoy no lo vea así) que esta industria crezca competitiva y sana”.

Desde su pyme, Padigner avisa con una metáfora futbolera: “Yo no le tengo miedo a competir, pero no le podés jugar un cabeza a cabeza a Messi, seguro que te va a ganar”. “Acá no estamos comparando un auto BYD que viene de China mientras nosotros fabricamos una renoleta, nuestro producto está a primer nivel mundial, la gente está preparada, el producto es de primera, al producto chino o al brasilero no le tenemos miedo, de hecho he visto estructuras traídas de Brasil en Salta que había que retocar porque tenía los agujeros mal hechos”, responde Padinger encendido.

Su planteo, pareciera, es la necesidad de salir de los dogmas, tanto de la protección indiscriminada que castigue a empresas y consumidores locales con precios más altos, como también de la apertura sin sentido que destruya producción local y puestos de trabajo.

“Habría que que poder lograr valores de materia prima un poco más reducidos y mirar bien qué nos están mandando los chinos y que no sean cosas con demasiado dumping; nosotros estamos trabajando ahora en Vaca Muerta para YPF y Tecpetrol y no tenemos problemas, de hecho también estamos en el oleoducto Vaca Muerta Sur, pero con China hay que cuidarse un poco”, completa.

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