Donald Trump, presidente de Estados Unidos, pidió un límite máximo de 10% para las tasas de interés de las tarjetas de crédito durante un año a partir del 20 de enero, pero no dio detalles sobre cómo se llevaría a cabo su plan ni cómo piensa obligar a las empresas a cumplirlo.
Trump hizo esta promesa durante la campaña del 2024, pero los analistas la descartaron en ese momento, alegando que tal medida requiere la aprobación del Congreso.
“A partir del 20 de enero del 2026, yo, como Presidente de Estados Unidos, pido que se establezca un límite máximo anual de 10% para las tasas de interés de las tarjetas de crédito”, escribió Trump en Truth Social, sin dar más detalles.
“Les informamos que no permitiremos que las compañías de tarjetas de crédito sigan ‘estafando’ al público estadounidense”, añadió.
Elizabeth Warren, senadora demócrata miembro del Comité Bancario del Senado, afirmó que la petición de Trump carece de sentido sin una ley aprobada por el Congreso.
Sector preocupado
El sector bancario estadounidense advierte de que el plan de Trump reduciría la disponibilidad del crédito y perjudicaría a los consumidores y empresas.
Cinco asociaciones que representan a los bancos estadounidenses respondieron que comparten el objetivo del Presidente de ayudar a los estadounidenses a acceder a “créditos más asequibles”.
“Al mismo tiempo, las pruebas demuestran que un límite máximo de 10% en las tasas de interés reduciría la disponibilidad de crédito y sería devastador para millones de familias estadounidenses y propietarios de pequeñas empresas que dependen y valoran sus tarjetas de crédito”, afirmaron las asociaciones en una declaración conjunta.
“Si se aprueba, este límite solo empujaría a los consumidores hacia alternativas menos reguladas y más costosas”, afirmó.
La declaración fue emitida por la Asociación Americana de Banqueros, el Instituto de Política Bancaria, la Asociación de Banqueros de Consumo, el Foro de Servicios Financieros y los Banqueros Comunitarios Independientes de América.
Las tarjetas de crédito son la principal fuente de crédito al consumo en EU. Según datos de la Reserva Federal, la deuda total pendiente de las tarjetas de crédito superó los 1.23 billones de dólares a finales de septiembre.
Estados Unidos (EU) creó menos puestos de trabajo de lo esperado en diciembre, según datos del gobierno, lo que culmina el año más débil del mercado laboral desde la pandemia de Covid-19, en medio de la creciente preocupación por la contratación.
El empleo en EU aumentó en 50,000 puestos el mes pasado, desde 56,000 revisados de noviembre, de acuerdo con el Departamento de Trabajo.
La tasa de desempleo bajó ligeramente de 4.5 a 4.4 por ciento.
Para el 2025, el empleo asalariado creció en 584,000 puestos, una cifra significativamente inferior al aumento de 2 millones registrado en el 2024.
Los inversionistas analizarán los datos por su posible repercusión en las decisiones de la Reserva Federal sobre tasas de interés, ya que un fuerte deterioro del mercado laboral podría empujar al banco central estadounidense a recortar los réditos antes de lo previsto para impulsar la mayor economía del mundo.
Aunque las cifras de diciembre fueron aceptables, el crecimiento del empleo se ha ralentizado significativamente durante el último año, mientras que la tasa de desempleo ha subido hasta alcanzar su nivel más alto desde el 2021.
Ryan Sweet, economista de Oxford Economics, declaró a la AFP que EU está experimentando un crecimiento más lento de la población activa, con menos inmigración y un envejecimiento de la población nativa, junto con una demanda tibia y la reticencia de las empresas a contratar.


