El Gobierno de México pidió este jueves a las autoridades estadounidenses abrir una investigación "exhaustiva" para esclarecer las causas de la muerte de un mexicano de 19 años que se encontraba bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) en el polémico centro de detención Glades County, en el departamento de Florida.
"Estos fallecimientos resultan inaceptables, por lo que nuevamente el Gobierno de México exige una investigación pronta y exhaustiva a las autoridades migratorias para esclarecer las circunstancias que derivaron en este fallecimiento, determinar responsabilidades y establecer garantías efectivas de no repetición", indicó la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en un comunicado.
Conocida la muerte de este joven que respondía al nombre de Royer Pérez Jiménez, el Consulado General de México en Miami procedió a la activación del protocolo correspondiente y visitó el referido centro, al tiempo que solicitó los informes y documentación necesaria para el "pleno esclarecimiento" de los hechos.
Según la Secretaría de Exteriores, las autoridades estadounidenses manifestaron que el caso se encuentra en investigación, al tiempo que el organismo mexicano indicó que se apoyará en las gestiones diplomáticas necesarias para "exhortar activamente al Gobierno federal estadounidense" a "atender las condiciones que facilitan este tipo de sucesos lamentables".
Ha sido este miércoles, 18 de marzo, cuando el ICE confirmó la muerte con fecha de 16 de marzo de Royer Pérez Jiménez, a quien definió en un comunicado como "extranjero ilegal con antecedentes penales, procedente de México, que fue detenido y acusado de un delito grave de fraude por suplantación de la identidad y resistencia a la autoridad".
Con relación a las circunstancias de la muerte, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas estadounidense apuntó al "suicidio" como posible causa del fallecimiento, aunque, según ha precisado, la causa oficial "sigue siendo objeto de investigación".
El arresto de Pérez Jiménez, según señala el ICE, se produjo el 22 de enero en el condado de Volusia, dentro del estado de Florida, acusado de un delito grave de suplantación de la identidad y de un delito menor por resistencia a la autoridad. Entonces el servicio de inmigración dictó una orden de detención y puesto bajo su custodia el 21 de febrero, siendo trasladado el día 26 de ese mismo mes al Centro de Detención del Condado de Glades, donde días después perdería la vida el joven.
La muerte de Pérez Jiménez constituye la número 13 en lo que va de año, dentro del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, que tiene la obligación legal de notificar las muertes de personas que tiene bajo su custodia.

