En el marco del 90 aniversario de la Federación Nacional de Sindicatos Independientes (FNSI), el secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños López, advirtió que el principal reto actual es la implementación de la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales. Este movimiento, calificado por el funcionario como un paso trascendental hacia la justicia social, busca actualizar un esquema que no había tenido cambios profundos desde la Constitución de 1917.
Bolaños subrayó que México atraviesa un momento de transformación bajo la premisa del humanismo mexicano, donde el bienestar de los trabajadores es el eje central. La transición hacia la nueva jornada laboral se plantea bajo un esquema de gradualidad, con una reducción de 2 horas por año.
Esta estrategia tiene como objetivo dar tiempo suficiente para que las empresas se adapten operativamente, buscando que el mayor descanso se traduzca en una reducción del ausentismo y un incremento en la productividad nacional.
El secretario dijo ante sindicalistas que otro de los pilares destacados en la agenda es la formalización de sectores que anteriormente carecían de protección legal. El secretario informó que cerca de 206,000 trabajadores de plataformas digitales, dedicados al delivery y transporte de personas, ya cuentan con reconocimiento pleno de ley y acceso a la seguridad social. Asimismo, adelantó que en las próximas semanas se presentarán medidas para fortalecer los derechos de las personas trabajadoras agrícolas.
En el ámbito macroeconómico, el titular de la política laboral destacó que estos cambios ocurren en un contexto de estabilidad, con la tasa de desempleo más baja entre los países de la OCDE. Atribuyó este escenario a la nueva política salarial, que ha logrado un incremento acumulado del 154 por ciento en términos reales al salario mínimo en los últimos siete años, contribuyendo a que 13.4 millones de personas salieran de la pobreza.
Finalmente, el secretario hizo un llamado a mantener el diálogo social entre empleadores y trabajadores para consolidar lo que denominó la primavera de los derechos laborales. Aseguró que el equilibrio entre los factores de la producción y el desarrollo económico es fundamental para que el país avance hacia una mayor equidad y bienestar para las familias mexicanas.


