Un importante operativo de búsqueda se puso en marcha este miércoles por la tarde en Cosquín tras la desaparición de Esmeralda, una nena de 2 años que había sido vista por última vez mientras su madre preparaba el almuerzo en la vivienda. Este jueves y después de 24 horas de desesperación, pero gracias a la activación de la Alerta Sofía, se logró dar con la pequeña, que apareció en un descampado cerca del río de Cosquín. El caso volvió a poner en valor la importancia de este sistema para acelerar la localización en situaciones críticas y coordinar operativos en tiempo récord.
La Alerta Sofía es un mecanismo de emergencia rápida impulsado por el Ministerio de Seguridad de la Nación, diseñado para activar de forma inmediata la búsqueda de niños, niñas y adolescentes desaparecidos cuando se considera que su vida puede estar en una situación de alto riesgo inminente. Su objetivo principal es acelerar la localización mediante la intervención coordinada de distintas áreas y fuerzas de seguridad.
Este sistema se basa en una difusión masiva y dirigida del caso, utilizando herramientas como afiches con datos clave, medios de comunicación, redes sociales, telefonía celular y dispositivos de las fuerzas federales. De esta manera, se busca ampliar el alcance de la información en el menor tiempo posible y facilitar que la población pueda aportar datos que ayuden a encontrar a la persona desaparecida.
En Argentina, la Alerta Sofía lleva su nombre por Sofía Herrera, la nena de 3 años que desapareció el 28 de septiembre de 2008 en un camping de Río Grande, Tierra del Fuego, y a quien aún se sigue buscando.
En ese contexto, desde el Ministerio de Seguridad remarcaron que este mecanismo debe aplicarse solo en casos puntuales, cuando la participación de la comunidad resulte clave. La intención es evitar un uso excesivo y garantizar que, cuando se active, la difusión tenga un verdadero impacto y contribuya de forma efectiva a la localización de niños y adolescentes en riesgo.
En los últimos años, la Alerta Sofía se activó en situaciones muy puntuales. Uno de los casos más recientes fue el de Lian Gael Flores Soraide, un nene de 3 años desaparecido en febrero de 2025 en Córdoba, cuya búsqueda movilizó un amplio operativo y difusión nacional. También en octubre de ese mismo año se activó por el caso de Pedro Teodoro Rodríguez Laurta, de 5 años, quien fue secuestrado por su padre tras un episodio violento en esa provincia.

