Un trabajador de una clínica privada de Mar del Plata fue víctima este lunes por la tarde de un violento ataque por parte de familiares de un paciente. Los agresores irrumpieron en el centro de salud y lo agredieron con cascos, una silla y golpes de puño, además de proferirle insultos y amenazas.
El hecho ocurrió pasadas las 16.15 en la Clínica Luro y quedó registrado por las cámaras de seguridad del establecimiento. En las imágenes se observa cómo dos jóvenes ingresan al hall de recepción y, casi de inmediato, uno de ellos arroja con fuerza un casco contra el empleado de seguridad que se encontraba sentado a un costado. El trabajador logró agacharse a tiempo y evitó el impacto.
El violento ataque de familiares de un paciente a un trabajador de una clínica marplatenseLa agresión continuó segundos después. Los atacantes se acercaron al empleado y comenzaron a golpearlo con otro casco y con puñetazos, ante la mirada atónita de las personas que se encontraban en la recepción y que no lograban entender lo que estaba ocurriendo.
En medio del ataque, uno de los agresores tomó una silla y la utilizó para continuar golpeando al trabajador, que intentaba resguardarse como podía. Mientras lo insultaban, una mujer se sumó a la escena para increpar a la víctima. Luego, los agresores se retiraron del lugar.
Dos meses atrás, en la ciudad de La Plata, un hombre irrumpió en el Instituto Médico Platense (IMP), destrozó los vidrios del hall de entrada y se dio a la fuga tras retirar a su madre, de 76 años, en una silla de ruedas sin el alta médica.
El violento hecho, que causó pánico entre el personal y los pacientes que esperaban ser atendidos en la guardia, quedó registrado en varias cámaras de seguridad del nosocomio. Según informó el sitio 0221, el conflicto se gestó durante varios días, en los que la familia de la paciente mostró “conductas agresivas”, de acuerdo con el testimonio del director de la clínica, Raúl Tassi.
Según los directivos del centro médico, el hombre —tras dejar a su madre en el vehículo— regresó al hall principal y rompió los cristales de la guardia, el área de informes y las puertas de acceso, a escasos metros de los pacientes, que huyeron aterrados ante la violencia del ataque.

