El Super Bowl LX quedó definido tras las Finales de Conferencia y enfrentará a los Patriots de Nueva Inglaterra y a los Seahawks de Seattle en Santa Clara, California.
El duelo reedita la final disputada hace 11 años y reúne a dos equipos que avanzaron con poco margen: Patriotas de Nueva Inglaterra aseguró el título de la Conferencia Americana con una victoria de 10-7 sobre los Broncos de Denver en un partido condicionado por el clima extremo.
Seattle selló el campeonato de la NFC tras imponerse 31-27 a los Rams de Los Ángeles en un encuentro de alta anotación y tensión hasta el último cuarto.
Los Patriots alcanzaron su duodécimo Super Bowl tras sobrevivir a un juego de margen mínimo en Denver. En su primer año como entrenador en jefe, Mike Vrabel llevó a Nueva Inglaterra a una victoria histórica apoyado en una defensiva que volvió a marcar diferencia en postemporada.
El quarterback Drake Maye, de 23 años, lanzó para apenas 86 yardas, pero compensó con 65 yardas por tierra y el único touchdown ofensivo del equipo, una carrera de seis yardas en el segundo cuarto. En los minutos finales, una escapada de siete yardas en tercera oportunidad aseguró la posesión decisiva.
“Estoy muy orgulloso de este equipo. No tengo muchas palabras. Solo agradecido por este equipo”, dijo Maye tras el partido. El mariscal se convirtió en el segundo quarterback titular más joven en llegar a un Super Bowl para la edición 2026.
La defensiva de Nueva Inglaterra resultó determinante. Christian Gonzalez interceptó a Jarrett Stidham con 2:11 por jugar para sellar la victoria. Antes, una pérdida de balón de Denver permitió el touchdown que igualó el marcador antes del descanso.
En total, los Patriots —propiedad de Robert Kraft— permitieron 26 puntos en tres juegos de playoffs, una de las cifras más bajas rumbo al Super Bowl en la era moderna.
Vrabel, tricampeón del Super Bowl como jugador con la franquicia, destacó el rol de su plantel: “No lo ganaré yo. Serán los jugadores quienes ganen el juego”.
Seattle —equipo de Elijah Arroyo— regresó al Super Bowl por cuarta vez en su historia tras vencer a los Rams en un duelo definido por ejecuciones clave. El quarterback Sam Darnold completó 25 de 36 pases para 346 yardas y tres touchdowns, sin pérdidas de balón, a pesar de jugar con una lesión en el oblicuo.
“Poder hacerlo con estos chicos, con este staff, es por eso que significa el mundo para mí”, dijo Darnold tras la victoria.
Uno de los factores decisivos fue Jaxon Smith-Njigba, quien cerró el partido con 10 recepciones para 153 yardas y un touchdown, incluida una atrapada de una mano que marcó el ritmo ofensivo. “Haré lo que sea necesario para que logremos el trabajo”, afirmó el receptor.
La defensiva de Seattle también respondió en momentos críticos. Con menos de cinco minutos por jugar, Devon Witherspoon desvió un pase en cuarta oportunidad dentro de la zona de anotación que frenó una serie clave de Los Ángeles.
El Super Bowl de 2026 revive el enfrentamiento disputado en 2015, cuando Nueva Inglaterra venció a Seattle 28-24 en una de las finales más recordadas de la NFL con una histórica acción de Malcolm Butler. Hoy, ambos equipos llegan con planteles renovados y liderazgos distintos.
Los Patriots buscan su séptimo título, lo que representaría un récord histórico en la liga. Los Seahawks, por su parte, intentan conquistar su segundo trofeo Lombardi, ahora bajo el mando del entrenador Mike Macdonald, en su segundo año al frente del equipo.
“No nos importó cómo empezamos la temporada. Se trata de nosotros”, afirmó Macdonald tras asegurar el pase al Super Bowl.
El próximo Super Bowl se disputará el domingo 8 de febrero en el Levi’s Stadium, con inicio programado alrededor de las 5:30 de la tarde, tiempo del centro de México. Seattle parte como ligero favorito. Se podrá ver mediante:
El espectáculo de medio tiempo estará encabezado por Bad Bunny, mientras que el protocolo previo incluirá la interpretación del himno nacional a cargo de Charlie Puth, además de presentaciones de Brandi Carlile, Coco Jones y Green Day.

