El microcentro porteño, el corazón histórico de la ciudad, es el principal núcleo financiero de Buenos Aires. Entre Recoleta, Retiro y Puerto Madero se encuentra el barrio de San Nicolás, donde se concentran las sedes de empresas y bancos nacionales e internacionales.
Delimitado por las avenidas Córdoba, Eduardo Madero, La Rábida norte -que bordea la Plaza de Mayo y luego desemboca en la Avenida de Mayo- y Callao, el barrio funciona como motor político, económico y también cultural del Área Metropolitana. Un rol que se refuerza con la avenida Corrientes, que concentra la mayor cantidad de teatros del país.
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“El microcentro muestra un fenómeno nuevo e interesante: muchas empresas financieras argentinas están volviendo a mirar esta zona. De hecho, el Distrito Central de Negocios es históricamente el preferido por las multinacionales”, explica Ana González, Senior Managing Director Advisory Argentina de CBRE.
En esta zona se ubicaba la antigua sede del diario LA NACION, en la torre Bouchard, sobre la calle que lleva el mismo nombre, frente a Plaza Roma, y a metros del estadio Luna Park. “Allí, los cuatro pisos de mayor altura del edificio que son los 20, 21, 22 y 23 -que en conjunto suman casi 4000 m²- se venden por US$18,6 millones", detalla González, de CBRE, que los comercializa.
La ubicación es uno de sus principales atractivos: se encuentra a pasos de las avenidas 9 de Julio, Alem y De Mayo, con conexión directa a colectivos, subte y tren.
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Estos espacios estuvieron ocupados previamente por HSBC, y quedaron disponibles el año pasado tras la compra de la filial local del banco por parte del Grupo Galicia. El edificio, en su totalidad, cuenta con más de 34.000 m² de oficinas.
“El estado de mantenimiento y de entrega es muy alto debido a la inversión realizada por el HSBC para el equipamiento y layout de las oficinas de mayor jerarquía del banco, lo que permitiría una rápida colocación en alquiler”, agrega González, de CBRE, la compañía que lo comercializa.
Un dato no menor sobre la dinámica de este submercado de oficinas es que la vacancia en los edificios corporativos del Distrito Central de Negocios se redujo un 2,5% entre fines del 2025 y el período previo. En la zona de Catalinas, la mejora fue de casi tres puntos porcentuales, al pasar del 13,1% a 10,2%. El principal desafío continúa siendo el corredor del microcentro, que aún presenta una vacancia cercana al 25%, según los datos que comparte la ejecutiva de CBRE.
El inmueble concentra una parte significativa de la historia periodística del país. Fue diseñado en 1955 por el estudio SEPRA, ganador del concurso convocado por LA NACION para alojar sus redacciones e imprenta.
La construcción comenzó en 1960 y se hizo en etapas, hasta finalizarse en 1980. Los pisos inferiores se destinaron a la industria gráfica, mientras que los superiores a las oficinas y redacción.
Durante los 2000, el edificio fue modernizado pero siempre buscando conservar la estructura original y sumar una fachada vidriada para otorgar al inmueble una impronta contemporánea. La obra estuvo a cargo del estudio norteamericano HOK, en conjunto con el local Aisenson.
Desde entonces, alberga compañías como Techint, PwC, Estée Lauder y Red Link. Finalmente, en 2004 el edificio fue reinaugurado, tras su primera apertura en 1969, bajo el nombre T Bouchard Plaza. LA NACION se mudó en 2013 y dejó de funcionar en su histórica sede de Bouchard 557 desde entonces.