En un gesto que podría preanunciar la relación entre la Justicia y la Casa Rosada en 2026, el Gobierno decidió un aumento del 280 por ciento para el presupuesto del Consejo de la Magistratura.
Mediante una decisión administrativa, la Jefatura de Gabinete de ministros, a cargo de Manuel Adorni, asignó los fondos que había estimado el Plenario del Consejo de la Magistratura de la Nación el año pasado, pero que no habían sido contemplados por el presupuesto oficial aprobado en el Congreso.
En el Consejo de la Magistratura, cuyo presidente es Horacio Rosatti, festejaron eufóricos el envío de los fondos solicitados. “Esta es una señal de cómo será la relación entre la Justicia y el Gobierno en este años”, dijeron a LA NACION fuentes del organismo.
De esta manera, la Corte Suprema y el Consejo de la Magistratura encontraron en Adorni, además de en el viceministro Sebastián Amerio, un canal de diálogo que les permitió agilizar las gestiones para la administración del día a día. Durante la feria, el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, estuvo de gira por Europa, con viajes académicos y laborales, según un comunicado del organismo.
El Consejo de la Magistratura de la Nación aseguró que hubo un resultado positivo de las gestiones con el Gobierno para atender las necesidades de infraestructura y tecnología de los tribunales federales y nacionales de todo el país. La falta de estos recursos provocó el año pasado reclamos varios por parte de los funcionarios judiciales.
El 27 de agosto del año pasado el plenario del Consejo de la Magistratura había aprobado con 15 votos a favor el presupuesto proyectado para el Poder Judicial de la Nación para 2026 por la suma de $2.007.943.778.229.
Cinco meses después, mediante la Decisión Administrativa 1/2026 publicado en el Boletín Oficial el 20 de enero de este año, Adorni otorgó un total de $ 28.973.850.716 de crédito presupuestario en el inciso 4 (bienes de uso) del presupuesto del Consejo de la Magistratura. Esto representa, en este inciso, un incremento del 280 % en relación a lo asignado por la ley de presupuesto N° 27.798, y responde al monto oportunamente estimado por el plenario del Consejo de la Magistratura de la Nación. Una negociación redonda, mucho mejor que la paritaria que selló el gremio judicial.
Enfrentado con su padre, Pablo Moyano sigue sin ir a su oficina de la calle San José del Sindicato de Camioneros. Después de varios meses de ausencia, y casi dedicado exclusivamente a la gestión deportiva, el número dos del sindicato reapareció la semana pasada para apoyar a un delegado que había sido agredido a golpes por otros afiliados que responden a una facción contraria.
Pablo Moyano se mostró junto a Gustavo Daniel Ferreira, el trabajador de recolección de residuos que fue brutalmente golpeado en el playón de la empresa Urbasur. El gesto se interpreta como un desafío directo tanto al jefe de la rama, José “Teta” Garnica, uno de los dirigentes que cuenta con el respaldo de su padre Hugo.
La rama de recolección de residuos tuvo hasta hace poco como referente a Marcelo Aparicio, número tres del gremio, pero desde hace un tiempo Garnica tomó parte del control por decisión de Hugo Moyano, que tiene 82 años y que cada vez delega más tareas en sus hijos, aunque no en Pablo, su heredero natural.
El triunvirato de mando de la CGT que integran Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello comenzará desde mañana un raid por el interior para mantener reuniones con gobernadores y expresarles su rechazo a la reforma laboral.
La gira sindical tendrá su primera parada en Córdoba, donde los dirigentes serán recibidos por el mandatario Martín Llaryora. Un día después irán a Corrientes para encontrarse cara a cara con el exgobernador Gustavo Valdés, de origen radical y también dialoguista con la gestión de Javier Milei.
Lo curioso es que los popes sindicales no lograron confirmar las reuniones con tres gobernadores peronistas, a los que acusan en reserva de evadirlos. Se trata de Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Gustavo Sáenz (Salta). Los tres fueron tentados por el ministro del Interior, Diego Santilli, de recibir fondos a cambio de apoyo legislativo.
La interna del peronismo bonaerense está que arde. La desconfianza entre kirchneristas y axelistas llegó a un punto tal que en ambos sectores entienden que se usan voceros y dirigentes para hacer volar misiles cruzados. Un caso especial es el de Luis D´Elía, el histórico jefe de la Federación de Tierra y Vivienda (FTV) y referente de La Matanza, que ganó predicamento como líder piquetero con Néstor Kirchner fue presidente (2003-2007).
Hace ya un tiempo que D´Elía dejó las filas del kirchnerismo y declaró abiertamente su apoyo a una eventual candidatura presidencial del gobernador Axel Kicillof. Lo hizo enojado con el destrato de La Cámpora y porque, según él, Cristina Kirchner se olvidó de los “presos políticos” durante el gobierno de Mauricio Macri. Pero en el kirchnerismo entienden que hay algo más que bronca acumulada.
“La verdad es que lo de Luis es increíble. Pero no es él solo; creemos que detrás hay un ministro de Kicillof”, deslizó un dirigente de los que accede a San José 1111, el departamento de Constitución en el que cumple prisión domiciliaria Cristina Kirchner. Para los cercanos a la expresidenta y a Máximo Kirchner, las palabras de D´Elía son fogoneadas por alguien que los supo conocer mucho: Andrés “Cuervo” Larroque.
La designación de Manuel Chavarría Bertolami en el Ente Binacional Yacyretá (EBY) es la comidilla de la Cámara alta por estos días. No porque su nombramiento haya sido una sorpresa, sino porque no quiere “largar” el cargo de Prosecretario de Coordinación Operativa que ocupa.
El tema ya generó, al menos de manera informal, la intervención de la Dirección de Asuntos Jurídicos, que le habría hecho llegar a Chavarría y a las autoridades del Senado una suerte de dictamen verbal en el cual sostiene que ambos cargos son incompatibles y que, por lo tanto, debería optar por uno de los dos.
Sin embargo, Chavarría se resiste a dejar el cargo y hasta envió una nota ofreciéndose a trabajar ad-honorem como prosecretario, cargo que ocupa desde diciembre de 2023 por recomendación del entonces senador por Salta Juan Carlos Romero. Pero con el andar de la administración libertaria Chavarría se soltó de la mano del salteño y buscó un padrinazgo más fuerte en la Casa Rosada.
Ahora, se jacta de tener relación con Santiago Caputo, lo que no le alcanzó para ser candidato en las elecciones legislativas del año pasado, pero que le habría granjeado su nombramiento en el EBY.
Lo que más llama la atención del asunto es que Chavarría pretenda mantener su cargo en el Senado cuando pasará a cobrar un sueldo mejor en Yacyretá. Algunos sospechan que lo que le interesa es mantener los pasajes aéreos y el chofer, entre otras prebendas, que le corresponden como prosecretario del Senado y que por eso quiere mantener los dos cargos.


