A la hora de elegir algún destino para hacer una escapada con bajo presupuesto, surgen posibilidades dentro de la provincia de Buenos Aires para visitar en un día. Esto da la oportunidad de desconectar y alejarse de la ciudad, pero sin la necesidad de pagar una estadía ni viajar largas distancias.
Una de las más populares en los últimos años es Carlos Keen, un pueblo que pertenece al partido de Luján y se encuentra a unos 80 km de la ciudad de Buenos Aires. Solo lleva menos de una hora de viaje en auto.
Nació en 1880 como un pequeño poblado de apenas 500 habitantes por el ferrocarril, uno de sus símbolos más fuertes. Luego de su cierre, el sitio es como si hubiera quedado “congelado” a inicios del siglo XX. A pesar del paso del tiempo, sus calles empedradas, su arquitectura homogénea con un estilo colonial y ambiente rural mantienen el espíritu del lugar. En ese contexto es donde la pintoresca y bella Iglesia de San Carlos Borromeo destaca.
Además, aunque el tren ya no funcione allí, la estación siendo un punto clave de actividad. Durante los fines de semana y feriados se realiza la feria de artesanos detrás de la misma, donde se pueden encontrar productos locales como cueros, tejidos, comida y objetos de decoración. También se suelen organizar eventos culturales en su interior.
A pocas cuadras de la estación de tren se puede realizar un lindo paseo en un bosque que rodea la vía. Son 4 cuadras en donde la vegetación forma una especie de túnel, un lugar agradable para ver el atardecer.
El Pueblo del Sol ofrece la posibilidad de vivir la tradición y la vida de campo. Se puede conectar con la naturaleza con cabalgatas, bicicleteadas y visitas guiadas de pequeñas fábricas en que emprendedores hacen los productos locales.
La gran ventaja de esto es que se puede visitar en cualquier momento del año. Una de las épocas más convocantes es el invierno por su tradicional Fiesta del Sol, lo que le da el nombre “Pueblo del Sol”. Se trata de una festividad que se lleva a cabo el 21 de junio en coincidencia con el solsticio de invierno. Esta puede ser una forma original para recibir la estación del año más fría del año.
En los últimos años, Carlos Keen se volvió un polo gastronómico que con una gran variedad de restaurantes de campo que explotan el potencial del lugar e invitan a probar tanto preparaciones tradicionales como también sabores nuevos a partir de productos regionales.
Se trata de una cervecería artesanal que cuenta con su propio restaurante. El diferencial es su ahumador, que le da una vuelta de tuerca y le permite destacarse entre las parrillas libres convencionales que se encuentran en la zona. Ofrecen cortes tradicionales, pero también está la opción de probar bondiola, vacío, costillar y matambre ahumadas.
Además, ofrecen platos realizados con productos locales, como es el caso de su entrada de girgolas fritas junto con la picada rebozadas en panko ―se cultivan en una fábrica de hongos en Carlo Keen tan solo una cuadra de Ignitus— o picada de salames y quesos hechos en el partido de Luján. Otros platos destacados de su carta son sus tablas de fiambres, pancitos de colores que realizan de forma casera, empanadas al horno de barro de 3 gustos distintos: osobuco braseado con cerveza, girgolas a la mostaza y bondiola ahumada con queso provolone. De esa forma, se presenta como una opción ideal para conectar con la naturaleza en familia o con amigos y comer comidas tradicionales o reversiones de ellas. Hasta tiene una diversa variedad de preparaciones vegetarianas.
Por otro lado, se puede hacer una visita guiada por sus instalaciones y ver cómo es la producción de las cervezas.
Esta destilería que se especializa en producir whisky y gin premium. Cuenta con un bar que ofrece una amplia carta de tragos algunos de autor y otros de cockeleria fina. A su vez, se puede almorzar allí.
Todos los sábados y domingos abre sus puertas y ofrece un tour de las instalaciones de una hora de duración. A su vez, incluye una sala de degustación para probar dos de sus gins y un whisky. Una vez terminada, se pasa al bar a recibir un trago de cortesía, que puede ser un gin tonic o un trago del día.
Durante el mes de enero, la destilería Brigtfield estará cerrada. De todos modos, el 24 de enero hay un evento que organiza Cosmo Club: un astrónomo auspicia de guía para ver el cielo estrellado mientras se toma un trago de la destilería. Se hará alrededor de un fogonero donde se podrá comer algunas delicias, como puede ser sandwiches de vacío o bondiola.
En tanto, desde el 7 de febrero la destilería organiza sus típicos Sunset Brightfield con varios DJs de música electrónica, foodtrucks y su bar.
Este es un "espacio gastronómico y de encuentro" ubicado en el corazón del pueblo, con una propuesta de brunch y café pensada como una pausa tranquila para quienes visitan Carlos Keen. El lugar tiene además un valor histórico, ya que funciona en la antigua estafeta postal del pueblo, un edificio muy querido por la comunidad.
Además de la experiencia gastronómica, se suelen realizar actividades vinculadas al bienestar, la conexión y lo cultural, lo que lo convierte en una parada distinta dentro del recorrido turístico. Cabe aclarar que permanece cerrado por vacaciones hasta el 24 de enero.


