Según informes, las exportaciones de helio de Catar a Japón cayeron en marzo a su nivel más bajo en más de un año debido a la guerra con Irán.
Los envíos cayeron un 81 por ciento el mes pasado en comparación con el año anterior, hasta 8.800 kg, según informó Bloomberg citando datos del Ministerio de Finanzas de Japón.
El cierre del Estrecho de Ormuz y los ataques a las instalaciones energéticas de Catar han trastocado las exportaciones de helio del país, que habían representado un tercio del suministro mundial como subproducto de la producción de gas natural. Japón dependía de Catar para casi el 40 por ciento de sus importaciones el año pasado, y Estados Unidos suministraba la mayor parte del resto.
El helio tiene varios usos críticos, como en las máquinas de resonancia magnética y en la fabricación de chips de inteligencia artificial de alta gama.
Anish Kapadia, fundador de la consultora AKAP Energy, afirmó en marzo que el cierre de la instalación de Ras Laffan en Catar podría eliminar más de una décima parte del suministro mundial de helio este año.
El complejo —el mayor centro de exportación de gas natural licuado del mundo— ha estado fuera de servicio desde los ataques con misiles iraníes del 19 de marzo, lo que paralizó la producción de helio.
Alrededor del 30 por ciento de los volúmenes de helio de Catar podrían perderse en 2026, equivalente al 11 por ciento del suministro mundial, dijo Kapadia.
QatarEnergy, de propiedad estatal, declaró tras el ataque que podría verse obligada a invocar la fuerza mayor en los contratos por un período de hasta cinco años.


